Tras años de tramitación legislativa, la Ley 21.719 que moderniza las reglas del juego sobre protección de la vida privada en Chile ya tiene fecha límite: el 1 de diciembre de 2026 comenzará a regir en su totalidad.
Esto significa que las empresas chilenas que traten datos de sus clientes o usuarios web tendrán que haber adecuado sus plataformas para esa fecha. No habrá 'marcha blanca' extendida, y las fiscalizaciones a cargo de la nueva Agencia de Protección de Datos Personales iniciarán de forma inmediata.
El diagnóstico preparatorio temprano es vital. Adecuar una web no solo requiere redactar un PDF con políticas, sino corregir cómo viajan los datos en los formularios de contacto, asegurar la encriptación HTTPS y desplegar avisos informativos transparentes.